Biografía
Cualquier fanático de béisbol sabe como
juega Bernie Williams. El centrocampista superestrella
de los Yankees de Nueva York ha demostrado consistentemente,
tanto en el plato como en el campo, una gracia, pasión,
enfoque disciplinado y sentido fluido de ritmo que le
han convertido en el heredero de figuras míticas
como Joe DiMaggio y Mickey Mantle.
Ahora son los fanáticos de música quienes
conocerán esas mismas cualidades. El álbum
debut de Williams “The journey within” refleja
sus impresionantes dones como guitarrista y compositor.
Salido el 15 de Julio desde los renombrados Estudios
GRP, es un conjunto de brillantes instrumentales –
siete composiciones originales de Williams más
las versiones de Billy Joel de “And So It Goes,”
Kansas’ “Dust in the Wind” y "la
Samba Novo" de la leyenda brasileña Baden
Powell.
La música está impregnada de su largo
amor por la salsa y el blues así como del entrenamiento
clásico que recibió en su adolescencia
en la Escuela Libre de Música de su nativo San
Juan, Puerto Rico, al mismo tiempo que estaba atrayendo
la atención de las ligas mayores como una sensación
del béisbol local.
El álbum, producido por Loren Harriet, refleja
el perspicaz sentido de la melodía del guitarrista
y su vibrante punteo. Cuenta con el apoyo de invitados
tales como el gigante de la salsa panameña Rubén
Blades, el maestro de banjo y jazz Bela Fleco, y la
legenda de la salsa puertorriqueña Gilberto Santa
Rosa. También cuenta con el apoyo del bajista
Leland Sklar y el baterista Kenny Aronoff. Hiram Williams,
el hermano de Bernie que ejecuta el violonchelo, hace
una aparición en uno de los temas. La colorida
portada fue pintada por el famoso impresionista deportivo
Leroy Neiman.
Dándole al proyecto un apoyo entusiasta se encuentra
nada más y nada menos que el Babe Ruth de la
música, el Sr. Paul McCartney, quien se convirtió
en un fanático de los Yankees cuando asistió
al primer juego de béisbol de su vida en el 2001,
en un partido de los Yankees contra los Diamondbacks
de Arizona en la serie mundial.
“Cuando escuché este álbum, quedé
impresionado por su talento”, dijo el creador
de los Beatles. “Adelante, Bernie… ¡’es
un jonrón!”
Paul McCartney quedó tan impresionado, que impulsó
recientemente un acuerdo entre Williams y la compañía
que encabeza, una de las más grandes y prestigiosas
firmas de publicidad en el mundo.
Mientras pocos atletas tienen la inclinación
o el tiempo para proseguir estudios serios de música,
Williams demuestra su lado musical, dedicándole
a la música un tiempo importante de su carrera
en el béisbol.
“La música te da el ritmo, hace que las
cosas fluyan. Hay muchas cosas que puede utilizar en
el béisbol quien tiene una mente musical”,
dice Bernie. “Tienes la coordinación, el
ritmo y el tiempo. No hay nada mejor que fluir completamente
en el juego. Y musicalmente hablando, puedes compararlo
a estar en la zona, dejando que todo fluya, como si
fuera menos esfuerzo. Y sucede en ambos campos."
De hecho, cuando él está en el campo,
siempre tiene una melodía en la cabeza.
“La mayor parte del tiempo, suelen ser melodías
blues porque estoy en una especie de depresión”,
bromea. “Estoy pensando en ideas musicales todo
el tiempo. Siempre están latiendo en mi corazón.
En cada gran evento que puede ocurrir en mi vida, siempre
estoy tratando de crear una melodía… de
componer una canción que me haga pensar respecto
a ese momento”.
Y no está hablando de sus momentos en el béisbol,
aunque ha hecho mérito suficiente: cuatro títulos
de la Serie Mundial, cinco campeonatos de la Liga Americana,
cuatro selecciones para el Juego de las Estrellas, una
carrera con un promedio de 308 bateadas (incluyendo
el título de bateo de la Liga Americana de 1998)
y cuatro Globos de Oro.
Más bien, la música es algo que utiliza
para expresar sus sentimientos más personales.
“Casi todas las canciones en el CD salen de mis
experiencias: cosas con mi esposa, mi hijo y mi padre...
cosas como ésas”, dice. “Pienso que
es una manera muy poderosa de expresar mis sentimientos,
mucho más que lo que podría decir en palabras.
Todos los que me conocen saben que no hablo demasiado”.
Lo que se evidencia principalmente en tres canciones:
“Para Don Berna”, fue escrita para su padre,
quien falleció en mayo del 2001. “Yo no
creo que eso sea un modo de cierre”, dice. “Pero
fue un buen modo de expresar todo lo que estaba sintiendo
en ese momento y es una manera a la vez de decir gracias
por todo lo que significó en mi vida”.
Con “Bernie Jr.”, creó un retrato
musical de su hijo de 12 años. “Traté
de hacer que sonara como si hubiera una dualidad en
la estructura de la canción, porque cuando él
era pequeño era así”, dice Williams.
“El podía ser un bólido y tener
esa apasionada visión de la vida, y al mismo
tiempo, ser un niño afectuoso. Eso es lo que
define su personalidad en la actualidad. Realmente me
impresionó en una manera muy especial ver que
estaba creciendo y aprendiendo a una edad tan joven.
Me inspiró a escribir acerca de los lados opuestos
de su personalidad.
¡Tal vez tenga que escribir otra canción
sobre sus años de adolescente!”
Y “Just Because” es una carta de amor a
su esposa. “En la línea de la melodía,
voy aumentando el tono tres veces, pero cada vez lo
hago de modo diferente”, dice. “En un momento
dice: `gracias por ser quien eres`, y en el instante
siguiente lo digo en un tono distinto tratando de agregar
algo más que decir sobre ella. Luego, yendo hacia
el puente, retorno al comienzo y el solo con un tono
de celebración, realmente diciendo: `gracias,
y te amo`. Y todos sentimientos se mezclan en una gran
estructura el final”.
Otras piezas muestran su lado cómico (“Stranded
on the Bridge” y el tributo al artista marcial
007 “Enter the Bond”) e introspectivo (“Desvelado”).
Y luego, la canción de apertura, “La salsa
en mí”, en donde dispone el tono del álbum
en homenaje a su tierra patria.
“Ese es un tributo a mi pueblo natal”, dice.
“Yo crecí escuchando salsa, y ese fue el
ritmo principal que tuve. Con todas mis demás
influencias musicales, quise hacer una melodía
que se pareciera a una celebración o a un tributo…
al modo en que yo veo la salsa. El título de
la canción (La salsa en mi) también puede
ser interpretada como “La salsa en E” –
la canción está hecha en la clave de E
y es como do-re-mi, las notas musicales”.
Pero la salsa es simplemente un estilo de música
que corre en la sangre de Williams.
“Cuando yo estaba en la escuela, era uno más
de los chicos clásicos”, dice. “Escuchábamos
desde Bach a Mozart, Haydn, Scarlatti y Vivaldi. Unos
años después de que me gradué de
la secundaria, tomé una guitarra en Nueva Cork
y quedé enganchado y asombrado por el modo en
que podía cambiar el sonido con pedales y todo
eso. Luego, entré a los blues y comencé
a escuchar a Muddy Waters, los Kings – B.B., Albert
y demás – Eric Clapton y Robben Ford. Entonces
me introduje al jazz por la vía de los blues,
escuchando a grandes artistas como Miles Davis, John
Coltrane y Charlie Parker.
Cuando quiero oír algo de guitarra pura, escucho
mucho a Robben Ford, Pat Matheney, George Benson, Alan
Holdsworth, Mike Stern y Scott Henderson. Ellos no tienen
miedo de probar cosas diferentes.
Siempre trato de mantener mi mente repleta con la música
que escucho.
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